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Magdalenas saladas

Magdalenas saladas

A veces se nos acaban las ideas en la cocina, y otras sencillamente nos apetece innovar un poquito y comer diferente. Y no nos referimos necesariamente a experimentar con ingredientes nuevos; basta con presentar lo mismo de una forma distintas ¡y magia!: el mismo plato de siempre nos entra por los ojos con otra alegría.

De eso va esta receta, de comernos lo que no deja de ser una tortilla francesa, pero con forma de magdalena. A los mayores nos alegra la vista y a los pequeños aún más, así que todos contentos. Si además le sumamos que es fácil y rápida de hacer, nutritiva y admite ingredientes para todos los gustos, tenemos una receta perfecta.

Esta que os proponemos solo es eso, una sugerencia. Podéis hacerlas con los ingredientes que tengáis a mano (si es una cena improvisada) o con otras combinaciones: espinacas y queso de cabra; cebolla, queso y champiñones; espárragos con taquitos de jamón…

INGREDIENTES (para 4 personas y 12 porciones):

  • 3 huevos
  • cebolla
  • calabacín
  • puerro
  • bacón
  • queso
  • especias
  • sal
  • aceite
  • leche
  • sal

ELABORACIÓN:

Cortamos la verdura y la ponemos a pochar con un poco de aceite. Cuando vaya estando lista, añadimos el bacón y doramos un poquito.

Mientras se hace la verdura ponemos en un bol los huevos, un chorrito de leche, una pizca de sal y especias al gusto (en este caso hemos usado cebolla en polvo, ajo en polvo y perejil). Añadimos queso de sandwich (cualquiera que tengais a mano os sirve) y batimos para mezclar.

Añadimos al huevo el sofrito (si habéis usado poco aceite, no hace falta escurrir) y mezclamos.

Para meter al horno vamos a usar un molde de los que usamos para hacer magdalenas. Untamos con un poco de aceite (fundamental para que no se nos peguen) y con un cazo vamos rellenando (no los lleneis hasta arriba porque en el horno la mezcla sube).

Metemos al horno a calentar por arriba y por abajo a unos 170º.

En unos 15′-20′ están listas. Id comprobando el punto para que no se queden muy hechas ni demasiado poco cuajadas por dentro.

Desmoldar con cuidado para que no se rompan y servir al momento.

 

Texto y fotos: Yolanda Delgado

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